Una tortuga se desplaza lentamente sobre el telón de fondo de las estrellas, transportando a cuatro elefantes sobre su caparazón.

 

Tanto la tortuga como los elefantes son inimaginablemente grandes, pero en el espacio estelar la diferencia entre lo enorme y lo minúsculo es, comparativamente hablando, muy pequeña.

 

Aun así, y para lo que estamos acostumbrados a esperar de las tortugas y los elefantes, no cabe duda que esta tortuga y estos elefantes son realmente grandes. Sostienen sobre sus espaldas el Mundodisco, con sus vastas tierras, océanos y masas de nubes.

 

 

En el Disco la luz viaja despacio y es ligeramente pesada, por lo que tiende a acumularse en las cordilleras más altas. Los magos que se dedican a la investigación tienen la teoría de que existe una luz mucho más rápida que permite que la luz más lenta sea visible, pero como esta otra luz se mueve demasiado deprisa para ser vista, hasta el momento no han conseguido encontrarle  ningún uso.

 

 

Las Dimensiones Mazmorra son un universo paralelo habitado por monstruos y seres primigenios, un desierto infinito fuera del Espacio-tiempo.

Los entes que allí habitan viven una existencia aburrida y no tienen un entendimiento del mundo, por lo que anhelan habitar universos en los que puedan tener luz y forma. Para ello, tratan de encontrar cualquier fractura en el Multiverso del Disco para poder entrar a él.

Algunos de estos seres pueden sobrevivir en este mundo, bajo situaciones especiales, convirtiéndose en algo parecido a los demonios (aunque no tan atractivos). Están celosos de todas las cosas vivientes y siempre rondan en las partes de su universo que chocan con concentraciones altas de magia, por que son los lugares donde es más fácil cruzar. Las mentes con capacidad para la magia son como faros brillantes en un mar de oscuridad. El número cuatro-más-cuatro parece atraer a muchos de éstos, por lo que es la razón por la que los magos evitan nombralo.

Aburrida del rutinario trabajo en un servicio público de Valparaíso, decidí, hace ya cuatro meses, comenzar este blog, como una forma de ejercitar mis atrofiados dedos y mi cada día más bulliciosa cabeza, relatando, resumiendo o simplemente transcribiendo ciertas historias, imágenes y reflexiones que me gustaran o hicieran sentido o, al contrario, que me afectaran o molestaran. En otras palabras, cosas ante las que no me puedo quedar callada.

 

Los que me conocen, en carne y hueso, saben que me resulta muy difícil guardarme mi opinión, ya que, como buena periodista, siempre creo tener algo de razón, o al menos apelo a mi derecho de decir las estupideces que pasan por mi mente, las que generalmente suenan menos estúpidas si las pongo por escrito.

 

Así que bienvenidos a mi Mazmorra, dénse una vuelta, conozcan a mis héroes, mis amigos y enemigos. Aquí no encontrarán objetividad ni afanes altruistas, sólo un intento de no repetir lo que vemos a diario cuando creemos que navegamos en busca de información (en realidad, es la información la que nos busca, nos encuentra y se prepara para atacarnos ingresando por cualquier fractura existente). Ah! Tampoco creo en la realidad, así que Ud. tampoco tienen por qué creerme a mí.

 

Julio de 2008