“El lenguaje que usamos es un lenguaje de los poderes dominantes en el mundo, un lenguaje traidor de las palabras que emplea. Cuando se dice comunidad internacional, es un club de grandes banqueros y jefes guerreros. Para mí es terrible el descrédito de las palabras. Libertad, aquí, sigue siendo el nombre de una cárcel”. 

Entrevista completa en La Nación, domingo 21.09.08

 

Anuncios