Lanzando huevos y monedas comenzó la carrera municipal en Viña del Mar, cuando los partidarios de la actual alcaldesa atacaron a tres concejales de la Concertación mientras presentaban una petición de destitución ante el Tribunal Electoral. Ello en medio de las últimas negociaciones de los variopintos pactos electorales que por estos días nacen con el fin de ganarse un sillón en alguna de las 345 alcaldías o al menos una silla coja en los concejos municipales.

 

De todo veremos en esta elección, que según los entendidos importa muchísimo porque prepara los ánimos para la disputa verdaderamente importante -¿para quién(es)?-, la presidencial del próximo año.

 

Así que ya contamos entre los candidatos “ilustres” a una serie de futbolistas (trasnochados) de renombre -Gabriel “Coca” Mendoza, Néstor Isella, Leonardo “Pollo” Véliz, Francisco “Chamaco” Valdez-, actores clásicos como Jorge “Guillermo Venegas” Guajardo (PS) y Soledad Pérez (PRSD), ambos por La Florida; periodistas “rostros de TV” como Benjamín Palacios, Antonio Neme, Cecilia Serrano y Andrés Zarhi, quien trata de mantenerse como edil de Ñuñoa. Y desde Farandulandia, se presentan Gonzalo Cáceres y Pato Laguna.

 

Y como si fuera poco, los cupos restantes lo rellenan con esposos/as de, hijos/as de, sobrinos/as de, hermanos/as de. Como si elegir a quienes se encargarán del humilde destino de nuestras calles, colegios públicos y centros de salud tuviera que ver con la cantidad de veces que se aparece en televisión o en la portada de LUN. Si la tonterita no es nada Miss Facebook.

 

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