Hace tiempo que esta pregunta ronda en mi cabeza y no sé cómo responderla. ¿En qué momento nos abanderamos tanto con un pre-candidato a una elección (de un país que ni nos gusta) en la que no tenemos voz ni voto? ¿Por qué seguimos la campaña y sufrimos cada súpermartes con los resultados de los “caucus” ante Hillary, y celebramos al menos con una sonrisa cuando por fin se acabó la contienda?

 

Los especialistas podrán llenar páginas con argumentos relativos a los contrastes entre un demócrata y un republicano, pero desde acá afuera -o abajo, según se le mire- las diferencias se tornan difusas y las explicaciones van más allá de lo que está en juego (el cargo más importante del mundo, que no poca cosa).

 

Barack Obama, selfmade man, nacido en Hawai, senador junior de Illinois, afroamericano con una orgullosa familia en Kenia, casado con Michelle y padre de dos niñas, puede seducir y emocionar a los estadounidenses que cada tarde se sientan a seguir las historias de Oprah, a los latinos que sueñan con el american dream, y a los medios, que parecen fascinados con su desplante y simpatía, pero luego de ver la foto que acompaña este post en El País, la pregunta toma fuerza: ¿cómo es que un candidato a la presidencia de Estados Unidos consigue reunir a nada menos que 200.000 alemanes en la Columna de la Victoria de Berlín?

 

¿Cuál es el discurso de Obama y qué lo diferencia del republicano  McCain? Salvo algunos temas específicos y el carisma que el senador le imprime a sus palabras (“Hay una sola América”, dice, lo que ha “reencantado” a jóvenes, inmigrantes y desilusionados de la política), y que el NYT publica al primero y humilla públicamente al segundo, no parece haber compromisos concretos sobre temas como la inmigración ni la retirada de tropas de Irak y Afganistán (con el sistema people meeter actual, apenas la balanza se inclina, los candidatos se moderan), quedando en palabras en meros discursos de campaña.

 

“Una de las primeras cosas que yo haré cuando llegue a la Casa Blanca será decir: ‘Miren, nunca ha habido un presidente como yo’. Yo represento a gente que hasta ahora se había quedado a un lado. Me aseguraré de que ésa gente tenga acceso a cuidados médicos, a educación… incluso si son indocumentados”, dijo en un programa popular dirigido a la comunidad hispana. ¿Será cierta tanta maravilla?

 

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