Aburrido de la vida -y porque su mujer lo pateó-, un inglés ha decidido rematarla –su vida, no a su ex-, como se vende un auto o una casa, amigos y pega incluidos. 

 

No le ha ido nada de mal. Ya le ofrecieron US$2.000.000. Y eso que vende alfombras. 

 

Loco o no, esto igual te hace pensar… y calcular. ¿Cuánto me darían por la mía?

Anuncios