Julio 4, 2008

Gracias por el fuego, Eduardo

Acaba de ser nombrado el primer Ciudadano Ilustre del Mercosur, en Tucumán, Argentina, en presencia de los presidentes y presidentas de las repúblicas de este rincón del mundo –excepto Tabaré Vásquez, presidente de Uruguay- y acompañado de su familia y de más de 700 personas que abarrotaron el salón donde se produjo el público reconocimiento.

Y Michelle Bachelet dijo, “Eduardo, ha ayudado como pocos al conocimiento de nuestra historia común y a las inevitables perspectivas del proceso de integración. Su emblemática obra, muy especialmente Las venas abiertas de América Latina, ha ayudado a varias generaciones de jóvenes de nuestra región a querer mejor a sus patrias y a entenderlas como parte de la construcción de una nación grande y común”.

Y Cristina Fernández dijo, en una larga carta que arranca así: “Alguna vez leí que usted prefería definirse a sí mismo como ‘un escritor que quisiera contribuir al rescate de la memoria secuestrada de toda América, pero sobre todo de América Latina, tierra despreciada y entrañable.

Como eso usted lo ha logrado sobradamente, si me preguntaran diría que, en ese ‘mar de fueguitos’ que describe aquel hombre del pueblo de Neguá que pudo subir al alto cielo y contemplar la vida humana, Eduardo Galeano es una de aquellas personas que arden la vida con tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear. Esta distinción es tan sólo un pequeño acto de justicia, que no alcanza para retribuirle tanto fuego que nos ha dado”.

Y Fernando Lugo dijo, emocionado, “no me hubiera perdonado no estar aquí. El pueblo ha secuestrado la voz de Galeano. Y la mantiene cautiva, en la trinchera de los sueños. Eduardo ha sido y es nuestra voz. Lo amamos, aun sin conocerlo personalmente, y estoy convencido de que hoy el Mercosur se anota una estrella en el cielo.”

Y Galeano habló de sus héroes, lugares comunes para muchos, y propuso-pidió-exigió que se anulara el nombre de la concurrida e importante avenida 11 de septiembre, en Santiago, bautizada así en “homenaje a los verdugos de la democracia en Chile. ¿No sería hora de cambiarle el nombre y que se llame Salvador Allende, en homenaje a la dignidad y la democracia?”.

Y siguió: “los mapas del alma no tienen fronteras, y yo soy patriota de varias patrias. Pero quiero culminar este viajecito por las tierras de la región evocando a un hombre nacido, como yo, por aquí cerquita.   
 
Paradójicamente, él murió hace un siglo y medio pero sigue siendo mi compatriota más peligroso. Tan peligroso es que la dictadura militar del Uruguay no pudo encontrar ni una sola frase suya que no fuera subversiva, y tuvo que decorar con fechas y nombres de batallas el mausoleo que erigió para ofender su memoria.
  
A él, que se negó a aceptar que nuestra patria grande se rompiera en pedazos; a él, que se negó a aceptar que la independencia de América fuera una emboscada contra sus hijos más pobres, a él, que fue el verdadero primer ciudadano ilustre de la región, dedico esta distinción, que recibo en su nombre. Y termino con palabras que le escribí hace algún tiempo: 1820, Paso del Boquerón. Sin volver la cabeza, usted se hunde en el exilio. Lo veo, lo estoy viendo: se desliza el Paraná con perezas de lagarto y allá se aleja flameando su poncho rotoso, al trote del caballo, y se pierde en la fronda. Usted no dice adiós a su tierra. Ella no se lo creería. O quizás usted no sabe, todavía, que se va para siempre. Se agrisa el paisaje. Usted se va, vencido, y su tierra se queda sin aliento. ¿Le devolverán la respiración los hijos que le nazcan, los amantes que le lleguen? Quienes de esa tierra broten, quienes en ella entren, ¿se harán dignos de tristeza tan honda?Su tierra. Nuestra tierra del Sur. Usted le será muy necesario, don José. Cada vez que los codiciosos la lastimen y la humillen, cada vez que los tontos la crean muda o estéril, usted le hará falta. Porque usted, don José Artigas, general de los sencillos, es la mejor palabra que ella ha dicho”.

 

Julio 2, 2008

Bendita liberación

 

 

Gran noticia la de la liberación de Ingrid. No hay duda. 

Pero mi desconfiada cabeza se pregunta, ¿no pudo llegar este rescate en un mejor momento para Álvaro Uribe? 

¿Justo ahora que condenaron a Ydis Medina por cohecho para aprobar la ley de reelección de 2006? 

¿Justo ahora que Uribe no tiene apoyo político para se repitan las elecciones? 

¿Justo a 24 horas de la visita del candidato republicano John Mc Cain? 

¿Justo ahora?

 

Julio 1, 2008

Les Misérables

Junio 28, 2008

La culpa de todo la tiene Lanata

 

¿Autoflagelación? ¿Masoquismo? ¿Honestidad brutal? ¿Marketing original? Elija Ud. pensar lo que se le antoje sobre la nueva sección del diario del periodista argentino Jorge Lanata. Aquí va la introducción, hecha por alguno de sus subalternos, que no amerita cambios ni interpretaciones.

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Lanata (como lo llaman sus lectores) es el director del diario Crítica de la Argentina, en eso estamos de acuerdo. Él decide la línea editorial, escribe sus columnas, emprende investigaciones y, sí, tiene un carisma y una informalidad especiales que lo despegan del común de los directores de medios periodísticos.

Algunos lo quieren y otros lo detestan, eso tampoco es novedad. Pero lo curioso es que algunos lectores/usuarios le confieren a Lanata superpoderes y lo culpan, insultan, defenestran y critican por todo y absolutamente todo lo que sucede en el diario y en la web. Están los que directamente obvian que por debajo de Lanata trabajan secretarios de redacción, editores jefes, editores y redactores, y lo toman como figura excluyente para todo tipo de reclamos y sugerencias, e incluso lo culpan por no colmar andá a saber qué expectativas.

Los comentarios de las notas son un termómetro para medir la opinión del público. Y desde ahora, nosotros, los que estamos debajo de Él, vamos a usar este espacio para reproducir los más insólitos, extravagantes, conspirativos y ocurrentes, así Lanata tiene motivos suficientes para sentirse culpable de todo lo que se le imputa (aclaración: los comentarios se transcriben sin correcciones así sus autores también pueden hacerse cargo de lo propio).

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Si quiere dejar su mensaje, su granito de arena, su opinión bien formulada o su maldiciones en Crítica, pinche AQUÍ

Junio 28, 2008

Pedir perdón

 

Álvaro Colom, presidente de Guatemala, acaba de pedir perdón a las víctimas -cientos de miles- del conflicto armado que afectó a ese pequeño país centroamericano por nada menos que 36 años. Perdón para quienes perdieron la vida en el asalto a la Embajada de España, perdón a los líderes sindicalistas torturados y asesinados, perdón a los miles de indígenas muertos y desaparecidos en un genocidio ocurrido hace menos de tres décadas y del que pocos saben o recuerdan, una matanza en la que se violaron los derechos humanos de más de 250 mil personas, 45 mil de las cuales fueron desaparecidas.

 

En Australia, el primer ministro, Kevin Rudd, pidió perdón a los aborígenes comenzando su mandato, en febrero pasado. Perdón por la política sistemática de matanzas, secuestros y entrega de hijos de indígenas a padres europeos, con el fin de una asimilación cultural que permitiera conseguir el desarrollo mediante el fin de los indeseados.

 

Muy cerca, en Nueva Zelanda, el gobierno acaba de firmar un histórico acuerdo con el pueblo Maorí, que no sólo significará la restitución de una importante porción de tierras para este pueblo, sino que además es el paso más trascendental que esta nación ha dado en el camino de la reconciliación. Con el acuerdo la población mayor dispondrá de 176 mil hectáreas de áreas forestales, en un pacto que entregará a los pueblos aborígenes una compensación equivalente a US$319 millones de dólares en tierras forestales, ubicadas en la Isla Norte del país.

 

Canadá, en tanto,  pidió disculpas a los ex alumnos de internados donde se obligó a vivir a niños y jóvenes nativos, separándolos de sus familias y sus comunidades, sobre la base de que era lo mejor, ya que sus costumbres y creencias eran erradas e inferiores. Se estima que unos 150 mil jóvenes fueron educados en los internados indios que comenzaron a cerrar en la década de los ’70.

 

Yo no soy quién para decir quién debe pedir perdón, ni cómo hacerlo. Pido perdón por la soberbia de creer que hay muchos más que deberían pedir perdón.

 

Junio 24, 2008

Premio para Galeano

Cero objetividad. Cero.

Ayer he leído (he vuelto a leer en esta cosa luminosa que me daña los ojos) que le darán un premio a Galeano. Será nombrado Ciudadano Ilustre del Mercosur.

 

 

Muy merecido, a mi gusto, siempre político (él y el premio). La excusa perfecta para hacer públicos algunos de los textos de su último libro, Espejos, maravillosos como siempre, entretenidos e irónicos, con los que me he deleitado en mi travesía por el desierto.

 

El horror de la guerra

 

A lomo de un buey azul, andaba Lao Tsé.

Andaba los caminos de la contradicción, que conducen al secreto lugar  donde se funden el agua y el fuego.

En la contradicción, se encuentran el todo y la nada, la vida y la muerte, lo cercano y lo lejano, el antes y el después.

Lao Tsé, filósofo aldeano, creía que cuanto más rica era una nación, más pobre es. Y creía que conociendo la guerra se aprende la paz, porque el dolor habita la gloria:

 

Toda acción provoca reacciones.

La violencia siempre regresa.

Sólo zarpas y espinos nacen en el lugar donde acampan los ejércitos.

La guerra llama al hambre.

Quien se deleita en la conquista, se deleita en el dolor humano.

Los que matan en la guerra deberían celebrar cada conquista con un funeral.

 

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Fundación de la inseguridad ciudadana

 

La democracia griega amaba la libertad, pero vivía de sus prisioneros. Los esclavos y las esclavas labraban tierras,

Abrían caminos,

excavaban las montañas en busca de plata y piedras,

alzaban casas,

tejían ropas,

cosían calzados,

cocinaban,

lavaban,

barrían,

forjaban lanzas y corazas, azadas y martillos,

daban placer en las fiestas y en los burdeles,

y criaban a los hijos de sus amos.

Un esclavo era más barato que una mula. La esclavitud, tema despreciable, rara vez aparecía en la poesía, o en el teatro o en las pinturas que decoraban las vasijas y los muros. Los filósofos la ignoraban, como no fuera para confirmar que ése era el destino natural de los seres inferiores, y para encender la alarma. Cuidado con ellos, advertía Platón. Los esclavos, decía, tienen una inevitable tendencia a odiar a sus amos y solo una constante vigilancia podrá impedir que nos asesinen a todos.

Y Aristóteles sostenía que el entrenamiento militar de los ciudadanos era imprescindible, por la inseguridad reinante.

 

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Contrabandistas de palabras

 

Los pies de Yang Huanyi habían sido atrofiados en la infancia. A los tumbos caminó su vida. Murió en el otoño del año 2004, cuando estaba por cumplir un siglo.

 

Ella era la última conocedora del Nushu, el lenguaje secreto de las mujeres chinas.

 

Este código femenino venía de tiempos antiguos. Expulsadas del idioma masculino, que ellas no podían escribir, habían fundado su propio idioma, clandestino, prohibido a los hombres. Nacidas para ser analfabetas, habían inventado su propio alfabeto, hecho de signos que simulaban ser adornos y eran indescifrables para los ojos de sus amos.

 

Las mujeres dibujaban sus palabras en ropas y abanicos. Las manos que los bordaban no eran libres. Los signos, sí.